A pesar de sus cifras dentro de la economía española, el sector acuícola es relativamente joven, por lo que tiene un amplio campo de innovación por explorar para mejorar tanto aspectos de producto, como de tecnología, e incluso a nivel biológico. Al fin y al cabo, estamos tratando con seres vivos, y los sistemas diseñados para obtenerlos como producto resultante de un proceso económico.

El crecimiento anual del sector de la acuicultura ha sido del 9% constante durante más de 30 años, llegando a más de 95 millones de toneladas de producción a nivel mundial, lo que supone más de la mitad de la producción de productos del mar. Es por tanto, un sector con un alto atractivo para empresas e inversores, como refugio de crecimientos sostenidos. Esto hará más complicado obtener producción de peces, crustáceos, moluscos, algas y otros en el futuro, necesitando pues una tecnología más avanzada para satisfacer la demanda y para garantizar las reservas y mantener la sostenibilidad del sistema.

En este entorno, los principales esfuerzos de investigación se han dirigido hace la diversificación y domesticación de especies. Mientras que el primer punto es alcanzable y ya están dando pasos en ese sentido, el segundo es más complejo, dado que en la mayor parte de casos, aún se depende de la captura de peces salvajes para contar con un número suficiente de reproductores y resolver los problemas de consanguinidad e infertilidad inherentes a los peces criados en cautividad.

Otra vía de innovación en acuicultura que se está explorando para mantener la sostenibilidad es la sustitución de aceites de pescado por aceites vegetales en la alimentación de las especies en acuicultura, para reducir la dependencia de pescado silvestre como fuente de alimentación.

Por último, otra fuente de innovación en el sector son las investigaciones que se están llevando a cabo en sistemas como la Acuaponia, más sostenible. La acuaponia es una unión de la acuicultura y la hidroponia, pudiendo aprovechar los desechos de la cría de peces en el cultivo de vegetales, que de paso, mejoran la calidad del agua para usarla de nuevo en la cría de peces.

Está claro que para poder mantener la sostenibilidad del sistema de acuicultura a décadas vista serán necesarias acciones de innovación como las descritas en este post. ¿Se os ocurre o habéis leído alguna más?